El logro de tener un gobierno diferente (gracias a todos los ciudadanos votantes) es la libertad de expresión y la pluralidad que estamos viviendo, no sé si signifique gran cosa, pero al menos yo la aprecio mucho; ya que a diferencia de otros informes presidenciales, ahora al menos las “mentadas” son plurales.
Este sexto Informe de Gobierno de la primera administración no priísta, me trajo recuerdos de mi infancia, cuando rendía cuentas a la autoridad (o sea mi madre), después de haber cometido alguna de mis idioteces (no tenia a quien pasarle la bolita, ya que mis estupideces eran demasiado evidentes). Me colocaban al centro de la sala y todas las miradas del congreso (mi mamá, mi hermana y después de que se enteraba mi papá se repetía el proceso, pero esta vez en el despacho de su casa) estaban puestas en mí.
Al presentar mi informe y versión de los acontecimientos, meditaba dos veces antes de abrir la bocota, y trataba de encontrar el modo de que las estupideces cometidas, no sonaran tan atroces.
Incluso reconocía los errores con voz baja y volumen casi inaudible a manera de susurros. A la vez, trataba de exaltar y obviar los pocos logros y avances obtenidos durante la jornada.
Tenía que dar cuentas sobre las promesas no cumplidas. Por ejemplo:
Si en la regañiza anterior, habíamos acordado que iba a hacer la tarea antes de salirme a jugar, ¿por qué no lo cumplí?
Si había quedado en sacar mínimo siete, ¿por qué los cincos, cuatros y treces acaparaban la boleta de calificaciones?
Si había prometido no fumar, ¿por qué los dedos amarillos y el aliento a cajetilla de cigarros mojada?
Como Fox, yo también contaba con el apoyo de la gente incondicional de mi partido, que apoyaba y justificaban mis acciones por estúpidas que éstas hayan sido.
Pero del otro lado estaba la oposición. Siempre atacando con poca objetividad y hasta con mala leche (mi mamá, su amiga sangrona, la tal Paty, etc.).
A cada palabra que decía, la oposición refutaba:
-”¡No es cierto, mentira, hipócrita; sí lo hizo, yo lo vi!”-
Y volviendo al verdadero Informe de Gobierno, esta vez a Fox le fue como cuando me decía mi madre:
-“¡Estás castigado y no quiero seguir escuchando tus excusas, si quieres seguir diciendo tonterías, desde su cuarto chamaco!”
Y así fue, lo mandaron como a mí a su “cuarto” a decirle sus excusas a todos los mexicanos.
Para apreciarlo y entenderlo, necesito tener un diccionario a la mano. Porque gracias a la manera complicada de hablar de los políticos, parece que lo estoy escuchando en inglés, sólo le entiendo una décima parte y lo demás lo deduzco. Ejemplo:
-”Los diputados y senadores del PRD, deberán iniciar de manera prenetoria el dialogo y evitar la discordancia entre la gente de méxico”.-
En pocas palabras, lo que quiso decir fue que “mamá, ya quítame el castigo y déjame salir a jugar con martita al rancho!, te lo ruego, es mas, desde hoy si me voy a acabar la sopa todos los días”.-
Pero por otra parte, ¿¿Que, qué?? ¿¿Prene, qué??… ¿¿Es albur??.
Si no sabes qué significa “perentorias”, ¡ya valiste queso, no supiste lo que quiso decir el señor presidente!
Y tomando en cuenta que el debe estar consciente del subnivel de educación en que hay en el país, me parece una grosería emplear estas palabras en público. Claro que por sentido común, deduces el significado.
Supuse que al mencionar “perentorias”, quiso decir algo así como: “urgentes, rápidas, auxilio, socorro”, y de esta manera la declaración toma un sentido lógico y razonable.
Pero en el caso de que “perentorias” significara otra cosa como: “precautorias, tímidas, maní o chile relleno”, todo el significado cambiaría por completo.
Que quede claro que de ninguna manera critico las palabras domingueras que se saca de la manga el presidente, al contrario, esto sirve para la superación personal del curioso. Corrí a consultar mi super diccionario y dilucidé la duda con éxito:
-”Perentorio, ria: adj. (lat. peremptoprius) Dícese del último plazo que se concede para una cosa. Terminante. Apremiante. (Sinónimo: Urgente)”-
¡Ah, chido; significó lo que sospeché! Gracias al presidente, hoy aprendí algo nuevo, y es más, estoy de acuerdo con el señor ¡hay que tomar acciones perentorisísimas!.