Diferentes puntos de vista.

Los gringos son buenos para dar “su domingo” a cualquier tipo de vecino que se le ponga enfrente y se le rebele. Y siempre iniciaran el ataque con sus adorados juguetitos bélicos, misiles y armamento ultramoderno, del cual siempre están alardeando. So pretexto para usar los uniformes.

También van a decir en sus noticieros que se han bombardeado solamente blancos militares, tales como bases aéreas y campamentos terroristas. De entrada, yo creo que sus guerras ya se pusieron a mano en cuanto al número de muertos con respecto al 11 de septiembre (si no es que hasta mas).

Ya lo dijo Bush: -”Esta es una lucha contra el mal”.-

Lo irónico es que para los musulmanes, los villanos malditos desalmados, son los estadounidenses.

Que por cierto, ¿Por qué los gringos nunca le pusieron nombre a su país?

¿Qué es eso de “Nosotros los americanos” y “aquí en América”?.

¡América somos todos, no frieguen!

Y cuando Bin Laden dijo: -”Dios (su Dios) dice que no conocerán nunca más la paz en América”.-

Técnicamente nos va a llevar entre las patas a todos.

El caso es que para los musulmanes, los malvados son los “americanos”. Y así siempre es la vida, las cosas que se ven de un modo u otro, dependiendo de qué lado se coloque uno.

Cuando las cosas lucen a todo dar por fuera, probablemente por dentro están del nabo (muy mal), y viceversa.

Recuerdo un día en el cuál el cielo estaba claro y se apreciaba el Iztaccíhuatl plenamente; rodeado de niebla espesa en sus faldas, de tal modo que se veía como si “La Mujer Dormida” descansara flotando sobre las nubes.

Era un espectáculo muy bello, poético y todo eso.

Pero me imaginé que era muy probable que mientras yo disfrutaba de este regalo de Dios, al mismo tiempo podrían estar unos alpinistas extraviados, atrapados en la traicionera niebla y apunto de morir.

-”¡¡Dios, no se ve nada, estamos perdidos!!” –

-”¡¡Cuidado con el precipicio!!”-

-”¿¿Cuál precipicioooooooooooo??”-

Siempre hay dos puntos de vista sobre la misma situación o circunstancia, la vida no es completamente blanca o negra, más bien es gris. Y las cosas no siempre son como parecen a simple vista.

Por decir un ejemplo de el caso de un sujeto que murió el 7 de octubre de 1849.

Este personaje nunca fue un ejemplo de virtudes. Desde joven dio mucha guerra, aprovechaba su habilidad para escribir poemas, y enamoraba muchachas a diestra y siniestra, era el azote de las chamacas, como un técnico de cablevisión con las sirvientas en las azoteas. Tomador en exceso, jugador y drogadicto (bien pudo haber sido diputado de x partido politico).

Por más que se le quiso ayudar no se dejó; una vez se le consiguió un cargo en la Academia Militar, pero a los pocos meses fue despedido por negligencia en el deber. Su padre adoptivo lo repudió para siempre, y acabó viviendo con una tía y una sobrina de 11 años, con quién terminó casándose cuando ésta tenía 16, él 27 (cochino).

A los 40 años encontró la muerte debido a su pésima y patética forma de vida.

Sus últimas palabras fueron: -”Que dios ayude a mi pobre alma-”.- que es la oración perfecta de un pobre diablo.

Y cualquiera de nosotros podría pensar: -”Me estás hablando de una basura humana, un perdedor, una escoria, que si nunca hubiera nacido, al mundo no le hubiera importado nada”.-

Pero no. Esta apreciación superficial es un tremendo error. Ya que se trata de Edgar Allan Poe.

Por el contrario, tenemos el caso de un “gran hombre”, con una vida ejemplar.

Su impecable día iniciaba a las 6 a.m. cuando practicaba equitación antes de irse a la Universidad. Fue licenciado en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México.

Master en Administración Pública en la Universidad de Harvard, doctorado en Economía Política y Administración Pública.

Subdirector de Programación Económica del gobierno. Dirigió una campaña presidencial. Secretario de Planificación y Programación Económica.

Y por último llegó a ser presidente de su país.

¿Un tipo ejemplar? ¡Pues se trata nada más ni nada menos que de Carlos Salinas de Gortari, ustedes dirán!

Y así es, las cosas no siempre son lo que parecen a simple vista.

De Clones a Clowns.

Se han inventado muchas cosas, desde un Tuperware hasta el motor de combustión interna, naves espaciales, el Internet, un sinfín de cosas y todavía nos preguntamos: -”¿Qué más?”.-

Y nos proveemos de un sin fin de cosas inútiles que luego se hacen necesarias para vivir más chido: el tabaco, el alcohol, los calmantes, las drogas (siempre hay nuevas), la pornografía, la televisión, el viagra, etcétera. Siempre estamos inventando fregaderas.

Hasta de materializar el sueño del chiflado y perturbado doctor Frankenstein con la clonación, claro que con una borrega u oveja llamada “Dolly”.

Pero eso sí, luego decimos horrorizados: -”¡Oh God!, ¿qué hemos hecho?”-

La clonación creo que llego por el 2002 y escribo creo porque me acuerdo de las noticias justo en el momento en que los bombazos en Afganistán estaban decayendo en “rating” (niveles de audiencia), llego al rescate el tema de la clonación.

Claro, la guerra ya se había tornado monótona, además iban ganando “los buenos”, y por si fuera poco está demasiado lejos para seguir captando la atención del público, ya estaban cayendo en la monotonía. Y a los gabachos no les gusta la monotonía.

Cuando sus relaciones amorosas entran a la monotonía se divorcian.

El novedoso tema de la clonación le dio la oportunidad al presidente George Bush de cambiar de casette y le había pedido al Congreso que “por please” no aprobaran la clonación humana.

Subtexto:- “Me estoy gastando millones de dólares en una guerra para desaparecer a miles de personas, ¿y ustedes quieres fabricar gente nueva? ¿A qué estamos jugando?”-

Para cuando llegue el primer clon humano a México, pienso que lo hará en un vuelo de American Airlines, ya a la edad de 5 años.

Porque para que manejemos dicha tecnología puede ser que le ronque un rato, y eso, si es que alguien como Carlos Slim decide invertir en este negocito. Y la verdad, qué bueno. Personalmente creo que la forma tradicional de traer niños al mundo es más divertida y sana.

Además sería muy frustrante para mí, que mi esposa me dijera algo asi como:

-”¡No, no hay que hacer el amor, mejor clonamos a mi tío Pancho que está mucho más guapo que tú, y además habla alemán”.- No gracias.

En su tiempo fue un tema polémico. ¿Fabricar personas genéticamente manipuladas?

Estoy de acuerdo que cuando se te muere un perro puedes comprarte otro exactamente igual, o casi igual para aminorar la pena.

Pero si se te muere tu abuelita, ¿vas a conseguir un sustituto de abuelita?:

-”Señor clonador, hágame una ‘agüelita’ idéntica a mi tita, pero mejorada, que ésta nueva tita no suelte flatulencias después de desayunar su cereal”.-

Aunque también hay que considerar que la industria de la clonación podría tener ventajas enormes. Por ejemplo, podría clonarme a mí mismo y pondría a trabajar a mi doble.

Lo explotaría como lo hacen las empresas con sus empleados, le pagaría dos salarios mínimos, sin viáticos, ni aguinaldo, ni días festivos, ni nada de fondo de ahorro para el retiro.

-”¡No te quejes maldito clon; ganas más que cualquier patrullero y tu no te juegas la vida, ni tienes que rifártela entre urbaneros y colectivos”.-

Mientras mi clon se parte el lomo en la computadora inventando estupideces para esta “bitácora online” y soportando a los patrones extorsionistas negreros y demás metiches que siempre lo están “negreando” en el trabajo, yo me la viviría de vacaciones en la playa.

También podríamos clonar a los políticos perfectos.

Imagina a Andrés Manuel López Obrador con la intelectualidad de Octavio Paz, las agallas de Saúl Mendoza, la bondad de la Madre Teresa, y la elocuencia de Enrique Krause.

A Vicente Fox con la creatividad de Gabriel García Márquez, la sensibilidad de “José Luis Borjéz”, la sapiencia de Wiston Churchil, y de paso que toque el piano como Billy Joel.

El secretario de Hacienda podría ser un híbrido entre el Padre Chinchachoma y Chucho el Roto, para que le quite a los ricos y le dé a los pobres.

Así se formaría el gabinete perfecto… ¿no creen?

Cambiando de tema, gracias a todos por pasar a visitar y tomarse la molestia de poner sus comentarios. Como verán he tenido mucha actividad laboral y apenas me da tiempo de escribir líneas y visitar una que otra bitácora, pero cuando tenga un poquito mas de tiempo, prometo visitarlos bien a todos los afectuosos y ajenos.

Un abrazo.

Preguntas sin respuestas.

La vida está llena de preguntas sin respuestas. Por ejemplo, del caso cuando expulsaron a los dos jugadores de la selección mexicana Carmona – Galindo.

-”¿Qué si se fueron de parranda? ¿Qué si regresando de la parranda regresaron con unas alemanas menores de edad? ¿Qué estuvieron probando en su habitación a “Doña Blanca”? ¿Qué se agarraron “mucho cariño”? ¿Qué los dos se agarraron tanto cariño que hasta se les antojo al pobre de Pardo y lo acosaron?”-

Para que al final la pregunta fuese: -”¿Y se habrán dopado?”-

Son preguntas sin respuesta.

Otra pregunta que me hostiga constantemente a nivel personal, es: ¿Por qué existe la gota traicionera?

Todos los hombres odiamos la gota traicionera.

Y es traicionera porque si te desapareces de una reunión y tus amigos te preguntan: -”¿Adónde fuiste?”-

Y tu respondes: -”A mover el coche”.-

La gota en el pantalón te pone en evidencia, te traiciona.

-”¡No es cierto, fue a hacer ‘chis’!”.-

La gota traicionera siempre se manifiesta en el momento menos indicado, por eso es traicionera.

En una cita importante con una chica que te gusta, en una cena importante de negocios, o en el momento en que pasas al estrado en la iglesia a leer el Evangelio dominical.

-”Cientos, miles de especialistas y científicos alrededor del mundo han tratado de encontrar la solución para la gota traicionera”- declara el doctor López, especialista en urología

-”Algunos sugieren un calzón con una especie de toalla absorbente integrada en la parte delantera.”-

Pero esto asegura los pacientes que lo encuentran demasiado femenino.

Además surgió el cuestionamiento de:

-”¿Será intercambiable o los calzones serán desechables? Yo nunca me hallé” - dice Jaramillo, abogado -”Nunca me pude acostumbrar a andar todo el día a caballo.”-

-”Algunos varones”- señala la doctora en psicología Peralta -”Usan la técnica de: ‘¡Sacude, sacude, sacude, espera, espera, espera, y otra vez sacude, sacude, sacude!.’ Esto ha dado ciertos resultados, pero los afectados son los hombres que se encuentran cerca del paciente”- finalizó.

-”No existe una técnica realmente efectiva, ya que la gota traicionera puede brotar al minuto o a los cinco minutos, no es predecible ¡por eso es traicionera!” -explica la doctora Homburgerson, médico cirujano y especialista en sexualidad humana reprimida y tratamiento psicológico para aceptar penes ridículamente diminutos o absurdamente morrocotudos.

Asegura que el problema de la gota traicionera afecta a cientos de miles de hombres, no importando el tamaño del miembro, pero sí el del pene.

Eso ya lo sospechábamos pero es bueno que una doctora lo constate. Ella dice que muchos hombres llegan preocupados a su consultorio para tratarse de este mal, pero, según sus propias palabras:

-”Siempre los mando al diablo, porque no se trata de un mal quirúrgico, tiene más que ver con la fuerza de gravedad del planeta, y yo no soy geóloga.”- puntualizó.

La doctora se ha rehusado rotundamente a tratar a personas que sufren de este mal, incluso, le llevaron un changuito cilíndrero que sufría de este padecimiento, ya que los ataques de la gota traicionara lo afectaban unos 15 minutos después de la micción; de tal forma que mientras hacía sus monerías para deleitar a los espectadores, salpicaba a los niños de la primera, segunda y a veces la tercera fila, lo que le reducía en 50% la posibilidad de ganar buenas propinas de los paseantes.

La solución para el mico fue ponerle un pañal, esto hizo su acto aún más gracioso, pero sobre todo seco y seguro para los menores.

-”Sin embargo no se le puede poner pañales a un ejecutivo de 40 años”- declara la doctora-”Estos individuos tendrán que seguir ocultándose detrás del escritorio, o cubriéndose con la mochila o portafolios”- finalizó.

-”Oh si…yo procuro no ir al baño en la mañana”- relataba Tito Colmena vendedor de armas químicas y armador de cabezas de plutonio del sur de California.

-”Si… lo recuerdo muy bien porque todos los días viajo en el Bus, y es muy desagradable ir de pie frente a alguien sentado y que de repente sientas esa maldita gota resbalando por tu piel, eso me avergüenza mucho, y no me gusta sentirme avergonzado.”-

Se le preguntó si su trabajo no le avergonzaba, dijo que no.

Renata Malacara, es una viuda de 48 años que vive en los suburbios:

-”Toda mi vida he tenido problemas de sobrepeso”- comenta mientras ingiere un litro de helado de menta con chispas de chocolate de Holanda.

-”Desde niña tenía que soportar el ser objeto de las burlas de mis compañeros del colegio, los chicos no querían salir conmigo, y…”-

Se le preguntó si podía enfocarse sobre el tema de la gota traicionera.

-”Ah, sobre eso no tengo nada que decir”- finalizó.

No sean tramposas!!!!

Muchachas… creo que ha causado mucho furor
la encuesta que puse, solo quiero decirles…

NO SEAN TRAMPOSAS MALDITA SEA!!!!

Tengo manera de ver quien vota y como se vota
y a que hora, etc, por lo tanto, los votos de
Ivy y Odyn han sido anulados por TRAMPOSAS!.

El punto de esto es que la gente que visita aqui
de su opinion, no que ustedes solitas se pongan
300 votos (Ivy).

Les mando un beso a todas.

No que no tronabas ¿”pistolita”?

No es un secreto que los hombres y muchas mujeres sentimos una atracción morbosa hacia las armas de fuego. La primera vez que tomas una en tus manos por lo general actúas como un niño pequeño y apuntas al espejo.

-”¿Quihúbole wüey? ¿Estás hablando conmigo? ¿Ehh? Are you talking to me?”-

¡Cálmate Travis Bickle! (famoso y chiflado personaje interpretado por Robert De Niro en “Taxi Driver”, de Martín Scorsese, 1976, guión de Paul Schrader, muy buena).

También la giras con el dedo índice al estilo vaquero, te la colocas en el cinturón, desenfundas rápido y amenazas otra vez contra el espejo. Algunos más inconscientes, apuntan a sus amigos a manera de juego.

Hemos visto tantas películas y programas donde se involucran las armas, que nos parecen fascinantes y hasta familiares, aunque jamás hayamos disparado una. Y los que alguna vez han accionado el gatillo en contra de algunas malvadas y amenazantes latas de cerveza, han sentido la emoción y adrenalina que produce el estruendo.

Pero de sentir todo esto, a portar una en las calles, existe una abismal e importante diferencia. Está de pensarse.

Hace muchos años me paró un policía en la noche, iba en el carro con unos cuates, y como bien sabemos, aquí siempre han respetado cañón los derechos humanos y la propiedad privada.

Así que se metió al carro y sentó en el asiento del copiloto, abrió la cajuelita (guantera), al mismo tiempo que preguntaba: - “¿Qué pasó mi chavo? ¿Te gustan las pistolas?”-

-”¡Qué pasó, ni que fuera de seguridad pública!”-

-”Las pistolas, las armas”– dijo.

-”Ahh, pues sí, son chidas.”-

-”¿Y traes alguna en el carro?”-

-”Nop”- respondí-”Nunca he andado empistolado.”-

Y me pregunto: ¿Qué esperaba este oficial al preguntar semejante obviedad? Tal vez pensaba que era tan iluso que le iba a responder:

-”Si traigo un arma. Pero no busque en la guantera, la traigo en la cajuela, y es un fusil de asalto AK-47, sin registro, hermoso, una maravilla. ¿Lo quiere ver oficial?”-

¡Claro que no! Y aunque fuera el caso de que tuviera cualquier arma, lo hubiera negado. Pues es bien sabido que si te agarran con cualquier arma de fuego, sin permiso de portación (cosa que es casi imposible de conseguir en este país, sobre todo para un civil hijo de vecino como yo), vas a parar al bote.

Como siempre está en boga la polémica sobre si se hacen cambios a estas leyes de tal modo que los ciudadanos mexicanos puedan andar armados legalmente para su legitima defensa, claro, esto a raíz de la brutal delincuencia que existe, y sobre todo de intereses millonarios de los fabricantes de armas extranjeros.

Yo, en lo personal, no quiero dispararle a nadie, por más malos que sean, por más que se lo merezcan; yo no siento que haya venido a este mundo a balacear personas.

Una vez que portas una pistola es para usarla, no puedes sacarla y decir: -”¡Quietos todos, malditos bastardos, arriba las manos!”-. Y esperar a que todo el mundo se paralice y arroje sus armas como sucede en las películas.

Una vez que salen a relucir armas de ambos bandos, se debe esperar lo peor. En pocas palabras: entras en el circuito del terror. De ninguna manera esto puede llevar a un final feliz.

Necesariamente alguien va a salir herido. Si tienes suerte, será tu atacante, y tú, sin ser un delincuente, acabarás un tiempo en la cárcel (dónde no tendrás pistola para defenderte, rodeado de pura gente violenta, y uno que otro abogado). Si no paras en el tambo, al menos te chutarás una buena temporada en los juzgados haciendo declaraciones y siendo procesado por el incidente. Más aparte, quedarás marcado por dentro para toda tu vida. Y por si fuera poco, te expondrás a que los familiares o secuaces del sujeto herido o muerto cobren venganza.

Además, es de considerarse que si los ciudadanos empiezan a armarse con pistolas, los delincuentes adquirirán ametralladoras. Luego nosotros tendremos ametralladoras y ellos bazucas. En poco tiempo acabaremos luchando con tanques de guerra en plena calle de tu cuadra.

Los únicos beneficiados serán los fabricantes, exportadores y traficantes de armas. La industria de las armas busca nuevos mercados, ya acaparó el de los norteamericanos, al grado que cualquier adolescente dispara sobre otro. En ese mercado han logrado su objetivo. Ahora giraron la vista hacia el sur.

¡Claro, es lógico! Si la inseguridad en México esta de moda, es el tiempo perfecto para mover los hilos correctos y hacer negocios, aunque sea en pesos (millones de ellos).

¿Y los accidentes y borrachazos que debemos esperar y que costarán vidas y heridos al por mayor?

Por otro lado, la gente en las calles comenta:- “Yo ya no quiero ser una víctima más, prefiero morirme en la raya y ejercer mi derecho a defenderme”-.

Y es una óptica muy válida, tememos por nosotros, por las familias y por nuestros bienes. Yo respeto este punto de vista, pero no lo comparto.

Lo triste de esta historia, es darnos cuenta de hasta dónde hemos llegado, y que por culpa de la incapacidad de las autoridades ante la delincuencia, este sea un tema actual e importante para debatir.

¿Qué hacer? ¿Empistolarnos o continuar como estamos?.

De temas varios.

-”¿Realmente sabe lo que está haciendo, o está actuando basado meramente en la especulación?” – a veces me lo he preguntado una y otra vez acerca de Fox.

Y a veces me respondo que quizás sólo está experimentando con nuestra amada y golpeada Nación.

Y pensar que faltan meses para que llegue el ultimo informe de gobierno, el cual todos debemos esperar atentos, revisar los diarios y estar al tanto de las declaraciones de los líderes de opinión respetables; o ya de perdis escuchar ávidamente los chistes políticos que hace el Güiri Güiri; pero mientras tanto ahí vamos pasándola.

De Vicente Fox dudo y dudaré durante hasta el ultimo año de su mandato.

De Andrés Manuel López Obrador. Dudo que sus intenciones democráticas sean auténticas, sus declaraciones y actos nunca me han dado buena espina.

Dudo mucho de las personas porque siempre he dudado mucho de mí.

No porque crea que la gente en general sea mala, sino porque me considero una buena persona que continuamente está metiendo la pata. Me consta que no hay que ser malo para fastidiar a los que nos rodean. Si me pasa a mí, ¿por qué no le pasaría a los demás?

Y es que hablando desde el punto de vista ortodoxo, la mayoría de las veces pienso correctamente, en general sé qué está bien y qué está mal, qué me conviene y qué no.

¿Pero actúo de acuerdo a mis principios, a mis ideales, mi lógica y mi conveniencia?… ¡No; definitivamente no lo hago! Me designo a mí mismo como “¡El Asesino de mi buena Suerte!”.

Me he sorprendido a mí mismo poniéndome trampas para ser infeliz todo el tiempo.

Desobedezco abiertamente a mi propia sensatez; sobre todo en lo que a mujeres se refiere. Por ejemplo, si conozco a una chava independiente, reventada y liberal, me emociona cañón; me seduce, me fascina, me encanta; todo el tiempo quiero estar con ella, poseerla y jamás separarme de su piel.

¿No es una idotes tratar de conservar en las manos el agua del mar?

¿No es criminal enjaular a un brioso chita?

¿No es estúpido tratar de guardar en tu recámara el viento de las montañas?

Esto me sucede con la chica que me gusta. Mi intelecto (que cabe mencionar, no es extraordinario) lo sabe y me grita desesperadamente:

-”¡Abusado; te va a traer como idiota, ella es Blanca Nieves, al involucrarte te conviertes en uno de los siete enanos, y además, eres Tontín, ni siquiera llegas a Gruñón!”-

Pero en la otra esquina tenemos al corazón, el enamoramiento o sentimentalismo, como queramos llamarle, que invariablemente me traiciona. Porque ni siquiera me habla en un idioma conocido, no utiliza los símbolos coloquiales; simplemente me dicta en silencio y sin palabras por medio de sentimientos irrefrenables y obsesivos.

Me nace la necesidad de tocarla todo el tiempo, de sentir su presencia, de cuidarla, de apapacharla, de poner los escudos y afilar la espada (no la guerrera sino la amatoria). En pocas palabras, me gobierna esa fuerza obscura a la que llamamos “amor”.

Si prestara un poco de atención a mis voces lógicas la vida sería más sencilla.

¿Por qué en medio de la furia del mar no me puedo quedar sentado en una roca firme?

¿Por qué siempre escojo treparme a la balsita más insegura que me azota, me hunde y me acaba ahogando?

Que bueno que no soy marino, ya habría muerto con mi tripulación desde hace años.

Así me da terror imaginar los laberintos de las mentes de los gobernantes, que además están sujetos a grandes presiones cotidianas. Mientras yo me destrozo los sesos pensando en cómo seducir a quien todo mundo ya sabe quien es, y al mismo tiempo decidir si estoy dispuesto a lograrlo o a tirar la toalla; los administradores del país tienen que encontrar el modo de que México aun con la inseguridad, los”desafueros”, “Fobaproas”, “Liberaciones inexplicables”, etc, etc; avance sea como sea.

Cada quién tiene broncas de diferentes niveles pero siempre te agobia la duda, todo el tiempo tienes que escuchar a la sensatez y es muy difícil terminar haciendo lo correcto, aunque sepas cuál es el camino.

Contrabando y Traicion.

¿Acaso todas las religiones del mundo están equivocadas?

¿Acaso estas hipótesis de sabiduría universal es una charlatanería?

Significaría que todos los profetas, mesías, oradores y santos que la humanidad ha conocido, estaban drogados, que fumaron de la misma hierba.

Ciertamente la milenaria creencia religiosa, filosófica y humanitaria sobre el beneficio espiritual que experimenta el ser humano con el desprendimiento de los bienes materiales, no es muy practicado que digamos por los gobiernos del planeta, y mucho menos por el gobierno guadalupano de nuestro amado país.

Todo el tiempo estamos con el agua al cuello sufriendo por broncas económicas.

Y contrario a las sabias enseñanzas de los grandes profetas y maestros iluminados, sobre que hay que estar tranquilos y en paz para tener abundancia, nuestros dirigentes se rompen el coco buscando la manera de sacar más recursos, está bien, es su chamba.

Pero se angustian demasiado, se estresan, y eso no está bien, no es bueno para su salud. Aprendan de los narcos, por eso a ellos les va bien, porque todo les vale madres.

Los planes del gobierno para sacar más lana, no es quitarles los millones de millones de dólares a los rateros de sexenios pasados, no.

Tampoco es dejar en la cárcel a los traficantes, no, -”hay que regresarle su feria, no la necesitamos”.-

Tampoco es generar más empleos, no.

La mejor idea que se ha tenido “según” para salvar la economía, es aumentar y aumentar precios… libros, artículos básicos; las escuelas privadas. !Super idea, explotar la educación!

¿Qué importa la educación? Si nuestros gobernantes pensarán que la cultura fuera importante, al menos algunos del gabinete sabrían quién es Jorge Luis Borges.

-”¿Qué importa?”- diría Fox. –”¿Por qué tanto escándalo? ¡Yo no lo sabía, llegué a presidente, viajo mucho y desaforé por primera vez a una personita de un cargo importante porque me caia gordo!”-

¿Qué importancia tiene la educación en un país, dónde un futbolista gana más que cualquier científico, maestro, escritor o intelectual?

No necesitamos más escuelas, lo que nos urge son más llanos, balones, shorts y tenis de tacos para jugar fut.

¿Qué tiene de malo seguir aumentarle impuestos a las escuelas, en un país dónde los diputados se orinan en las calles?

No necesitamos colegios, necesitamos urinarios afuera de los antros dónde se emborrachan los dipubriagos.

¿Quién necesita educación en un país dónde, aunque te maten, asalten, ultrajen y hasta te escupan en cada esquina, las estadísticas están cada vez mejor?

No mexicanos, no necesitamos educación, lo que hace falta son más comerciales de televisión que nos digan que las estadísticas, Big Brother y La Academia son una maravilla.

¿Qué importa que sigan aumentando los precios en libros, medicinas, escuelas, cigarros y coca-cola si el nuevo Papa (que por cierto tiene un aire de parecido al Emperador del Episodio VI) ya comento que nos quiere mucho. ¿Qué importa lo demás?

Pienso que algún día (de preferencia en esta misma vida), yo alcanzaré la iluminación espiritual para poder desprenderme por mi propia voluntad de mis escasos bienes materiales, (si es que antes en algún lado no me asaltan, golpean y me obligan a hacer coto de pobreza prematuramente).

So, Imagino mis días finales sin poseer nada más que una gran paz interior, sin querer nada, sin preocuparme, sin desear, sin egoísmo en mi corazón solo amor incondicional, es más, ni siquiera me voy a cepillar los dientes a diario.

Cuando la flor sale del capullo.

El fin de semana pasado asistí a dos fiestas de XV años, tenía muchísimo tiempo que no iba a una y este fin me tocaron dos, me puse a pensar, como en 9 años de diferencia entre los chamacos de 15 y yo, puedo haber tantos cambios, yo me acuerdo, a esa edad, en nuestras fiestas nadie se daba de besos, ni había alcohol, las niñas se seguían vistiendo como niñas y los hombres no poníamos mucha atención en esas cuestiones tampoco.

Ahora, las chamacas estan guapísimas!!, se desarrollan mas rápido, se visten super bien (en especial en la fiesta del viernes, yo me sentía en bandasha), se dan sus besotes con los chamacos (en mi época eso no pasaba nunca).

Pero hay cosas que no cambian, los niños siguen igual de torpes, así como yo era a esa edad, todos en bolita, mientras había muchísimas niñas en serio muy guapas, la única diferencia es que ahora se ponen bien pedos, y yo no hacía eso.

En la fiesta que fuí el domingo, una prima mía que tiene como 12 o 13 años, se llevo a escondidas un six pack con sus amigas y se pusieron un reverendo pedo, que ya quisiera yo!, y luego acabaron todas mojadas por que se empezaron a vaciar las cervezas en la cabeza, en fin, todo un show.

No quiero pensar como van a estar los chamacos en otros 9 años, ahora como yo me sorprendo, los que ahora tienen 15 años seguramente tambien estarán sorprendidos.

Mi fin de semana estuvo padre, espero que todos tengan un buen inicio de semana.

Rutina

Es curioso como la gente vive, necesita y basa su vida entera en la rutina (aunque unos resonguen de eso, asi es la vida, ni modo), y yo he entrado en ella, mi día ahora comienza a las 6 y media, me baño, escojo traje, corbata, camisita, desayuno un licuado de nopal, besito de mama y vamonos.

Diario el mismo tráfico, hasta me parece ver las mismas caras, unos aburridos, otros con la lagaña, otras cuantas pintandose y sacandose el moco, en fin, igual como todos los días.

Llego a las 8 y media al cafecito, la rutina de siempre, el que vende el cafe peleandose en el celular con la novia (invariablemente le grita que es una piruja desgraciada), luego a los 3 minutos que llego yo, llega siempre la misma señora que trabaja en una estética que esta entre mazarik y moliere, pero que se para ahi y se bebe un capuchino hirviendo en menos de 2 minutos (eso si es garganta!, diario me impresiona), me hace la plática, me chulea la corbata y me dice “nos vemos mañana Rodrigo, que tengas muy buen día!”, también no fallan las pirujas que van regresando del “teibol”, y como siempre son las mismas 3, estan siempre borrachisimas y hablando un idioma extraño, yo creo que han de ser de rumania o algo así, por otra parte siempre en el café a eso de las 8:45 esta el señor leyendo un libro, curiosamente jamás cambia de página, yo no se por qué sera, pero bueno, por otra parte esta el viejito que siempre anda viendole las pompas a la encargada del restaurancito de al lado y que una que otra vez le da una nalgadita, y a eso del 5 para las nueve, llega la señora gorda que se ve que tuvo sus queveres con uno de los encargados del cafe, por que siempre este se lo regala y quedan muy formalitos en salir “un día de estos”.

A las 9, después del circo cotidiano y rutinario del café (que diario es idéntico), empieza el trabajo hasta las 2 de la tarde, después a las 4 escuela, otra vez tráfico donde se ve a la misma gente, pero ahora con cara de agobiados y ansiosos de regresar a sus hogares.

Mi vida es ahora una rutina, no me quejo, me gusta saber que ahora pertenezco a la clase productiva de este país y cumplir con las responsabilidades que hasta ahora tengo en mis manos.

Hasta luego!

Uhthoff, Gomez Vega & Uhthoff, S.C.

Por fin, despues de mucho tiempo de búsqueda, espera, algunas entrevistas, mandar mi curriculum a medio méxico, ya tengo trabajo!!!, estoy muy contento, el despacho se llama Uhthoff, Gomez Vega & Uhthoff S.C., el ambiente esta padre, todo mundo es super buena gente conmigo y en lo que vamos, me han apoyado mucho.

En otras cuestiones, el tiempo ya no me alcanza para nada, todo se me va muy rápido, espero que todo salga bien y que como esta parte de mi vida por ahora esta cubierta, tengo que hecharle muchisimas ganas en los otros aspectos, ya que emocionalmente he estado la verdad mal y eso ha afectado tanto mis relaciones familiares como escolares y eso esta muy mal, pero bueno, creo que ya vendrán mejores tiempos, por que no toda la vida puedo estar como hasta ahora he estado.

Es curioso, como a uno le va cayendo el veinte, hace 2 semanas me encontraba muy bien, sentía que tenía todo bajo control, pero poco a poco las cosas se me han salido de las manos y me he pasado por muchas situaciones por las cuales tal vez no deberia de haber pasado si hubiera tenido más prudencia, eso es lo que necesito en estos momentos, volver a tomar el control de mi vida usando la cabeza, tener prudencia, pero sobre todo no actuar por impulso, puesto que eso ha hecho que lastime a la gente sin ninguna necesidad de hacerlo.

Te pido perdón si he sido muy duro y te he lastimado más de la cuenta.

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