Lucha.
El día lunes, por azares del destino, me subí con un taxista que venía escuchando a Lucha Villa. Esa señora que merece todo mi respeto pero que cantaba como señor, y cuyo aguardientoso talento nos fue arrebatado por una liposucción. Cuando chiquillo me incomodaba sobremanera, pues representaba un reto para mi tierna concepción de la lengua, que se resistía a entender que una señora se llamara Lucha y para rematar se apellidara Villa. En ese entonces precisaba de claros límites entre sustantivo y nombres propios, y prefería que la lucha fuera el diario combate para alcanzar una meta o acaso ese deporte de señores gordos en calzoncillos, pero no una señora mariachi con voz de señor.
Bueno, el chiste es que la venía escuchando. Pero eso no era lo peor, lo grave era que también la cantaba. Claro, al fin machín, seguro piensa que le quedan al dedillo esos tonos oscuros y carraspientos. Pero no. Al cielo imploraba impaciente que se callara, cuando de pronto lo hizo. Y apenas había dado un suspiro y me disponía a agradecer a Dios Padre por su infinita bondad, cuando comenzó a relatar su historia. Ni ustedes ni yo estabamos para saberlo, pero ese taxista es un gran talento desperdiciado.
Por un momento pensé que sería la choteada y aburrida historia del profesionista transformado en taxista que puebla las leyendas urbanas y aterroriza a las madres de todo universitario a punto de titularse. Y tenía razón. Sucede que este hombre con titulos en Cambridge y Vancouver, es desaprovechado por el mundo laboral que ciego lo tiene manejando un taxi en lugar de pagarle los miles de dolares que dice merecer. Y cuando por fin comenzaba a convencerme de que tal vez era cierto y no estaba en esas circunstancias por su falta de meritos e incapacidades, me aclaró por otro lado, que los obreros y la gente que gana el salario mínimo, está así porque se lo merece.
A esas alturas ya extrañaba a Lucha Villa.
Gracias por leer esta historia. Ahora puedes dejar un comentario (0) o dejar un Trackback.
Información del Post
Esta entrada fue publicada en Agosto 15, 2007 bajo la categoría Cosas que solo a mí se me ocurren. Tags:Puedes seguir las respuestas a esta entrada mediante el Comment Feed. Puedes dejar un comentario, o un trackback.
Historia Anterior: Charity Navigator. »
Historia Siguiente: Información de Web Hosting »




