Toda una vida

¡Qué bebé tan hermoso!, Manifestaron con alegría.

¡Qué niño tan lindo!, Aseguraron con fascinación.

¡Qué jovencito tan buen mozo!, Señalaron pasmados.

¡Qué galán tan atractivo!, Comentaron coquetamente.

¡Qué señor tan distinguido!, Insinuaron con estupor.

¡Qué viejecito tan simpático!, Expresaron con afecto.

¡Qué caja tan elegante!, Observaron con discreción.

Y así inician, pasan, se desarrollan y terminan, irremediablemente, todas las vidas por muy buenas o muy malas que éstas sean.

A veces me da miedo morirme, a veces no. Cuando estoy secando mi rostro después de bañarme me quedo pensando: “Cuando me muera, ya no voy a sentir esto nunca más”. Tal vez mi alma sí sobreviva, pero de cualquier modo, la sensación del agua en la piel, no volverá a ser la misma. Aunque mi espíritu se quede rondando por aquí, ya no sentiré el mismo placer al ver mi hermosa cara en el espejo. Es imposible no darse cuenta de que las cosas se acaban, y sin embargo la vida sigue su curso como si nada; pero nosotros cambiamos constantemente, nos deterioramos, y acabamos por marcharnos.

Ayer cuando llegué en la noche a mi casa, me detuve un momento en un arbol en el cuál me encantaba subirme cuando era pequeño. Me recordó la canción de Alberto Cortez. Sentí la nostalgia que relata la letra sobre cierto árbol que lo esperó “como se espera un amigo”.

Me recargué un ratito en el y me dio nostalgia al pensar en como era mi vida de niño (¡era muy feliz!, lo sigue siendo pero de un modo diferente), este árbol en particular, ni me esperaba, ni lo consideraba un amigo muy cercano; luego me puse a pensar:

-”Después de tantos y tantos años, ¿cuántos perros no habrán orinado aquí mismo dónde tengo mi espalda?”-

No sé si la nostalgia la siento por lo que viví o por lo que dejé de vivir. Lo curioso es que me sigo sintiendo el mismo que cuando era chico, tal vez a veces me comporte como adulto, pero por dentro me sigo sintiendo igual.

Hace tiempo que no tenía esos sentimientos de nostalgia, creo que era más nostálgico cuando era adolescente; ahora tengo demasiadas preocupaciones presentes en qué ocupar mis ideas; hace tiempo que no extrañaba nada. Cuando me entra la nostalgia, me siento más sensible a lo que sucede a mi alrededor, y con la gente. Me pregunto si los demás sentirán lo mismo.

Me pregunto si los políticos sienten nostalgia. Me imagino que sí, sobre todo los del PRI, que deben derramar lágrimas cuando recuerdan el poder que tenían con anterioridad. He observado que las personas ocupadas, tienen poco tiempo para sentir nostalgia, por lo tanto, sienten menos compasión por los demás.

Probablemente debería haber una desaceleración, no económica, sino una desaceleración de pensamiento. Sería bueno de vez en cuando bajarle a la velocidad del ajetreo cotidiano, a la ambición, a la sed de triunfo, a trabajo compulsivo; y sentarse a pensar en los demás, y en uno mismo. De lo contrario, la vida vuela, se escapa veloz; entre más absorto estás en la chamba, en los problemas, más rápido pasa el tiempo.

Por eso la mayoría de los maridos siempre se sorprenden del reclamo de las esposas que son amas de casa:

- “¿Hace ya un año que no hacemos el amor?” – dicen - “¡me parece como si hubiera sido ayer!” -

¿Qué clase de vida tenemos cuando no nos damos tiempo de disfrutar lo poco o mucho que tenemos? ¿Cuándo no cuidamos a la gente que amamos? La vida es corta y casi nunca la aprovechamos, perdemos el tiempo tratando de “hacerla”.

¿Hacerla? ¿Hacerla trizas? Yo sé que esto esta medio deprimente y muy negativo, por lo tanto creo que es mejor que deje de escribir por hoy.



Gracias por leer esta historia. Ahora puedes leer comentarios (4) o dejar un Trackback.

4 Respuestas to “Toda una vida

  • Minerva o Atenea dilema es
    Junio 20, 2007 a las 22:07

    Si cierto. Me cae que nunca nos damos cuenta de lo que tuvimos, cuando eramos felices, y ahora, cuando de repente la vida se convierte en un asco, nos acordamos de esos momentos, que también nos parecían un asco. Pero desde la distancia parecen tan bellos, y tal vez lo fueron.

    Buen blog, saludos desde el cumpleañero dilema.

  • Rodrigo Gallego D.
    Junio 20, 2007 a las 22:36

    Muchas gracias por tu comentario estimada Minerva, me acabo de dar una vuelta por tu blog, bastante bueno, mañana paso y te dejo unos comentarios por alla.

  • carlos
    Junio 22, 2007 a las 19:56

    que onda, hace mucho que no entraba a tu pagina y hoy que la vi me acorde de la cuadra, de tu arbol, de cuando jugabamos, del doctor chunga, se los tazos, etc y de lo bien que me la pasaba, la neta si que fueron buenos tiempo, cuidate mucho y saludos a tu familia.

  • Rodrigo Gallego D.
    Junio 23, 2007 a las 02:23

    Estimado Carlos (carlitos, jaja):

    Tu eres creo que una de las partes más importantes de la historia que narré en esta historia, simplemente mi compañero de la infancia, te mando un muy afectuoso abrazo.



Deja una respuesta

Nota: Los comentarios están permitidos solo por el hecho de que el dueño de este sitio te está brindando esa oportunidad, pero ten en cuenta que cualquier comentario que considere inoportuno podrá ser removido a su discreción y sin previo aviso.