De Clones a Clowns.

Se han inventado muchas cosas, desde un Tuperware hasta el motor de combustión interna, naves espaciales, el Internet, un sinfín de cosas y todavía nos preguntamos: -”¿Qué más?”.-

Y nos proveemos de un sin fin de cosas inútiles que luego se hacen necesarias para vivir más chido: el tabaco, el alcohol, los calmantes, las drogas (siempre hay nuevas), la pornografía, la televisión, el viagra, etcétera. Siempre estamos inventando fregaderas.

Hasta de materializar el sueño del chiflado y perturbado doctor Frankenstein con la clonación, claro que con una borrega u oveja llamada “Dolly”.

Pero eso sí, luego decimos horrorizados: -”¡Oh God!, ¿qué hemos hecho?”-

La clonación creo que llego por el 2002 y escribo creo porque me acuerdo de las noticias justo en el momento en que los bombazos en Afganistán estaban decayendo en “rating” (niveles de audiencia), llego al rescate el tema de la clonación.

Claro, la guerra ya se había tornado monótona, además iban ganando “los buenos”, y por si fuera poco está demasiado lejos para seguir captando la atención del público, ya estaban cayendo en la monotonía. Y a los gabachos no les gusta la monotonía.

Cuando sus relaciones amorosas entran a la monotonía se divorcian.

El novedoso tema de la clonación le dio la oportunidad al presidente George Bush de cambiar de casette y le había pedido al Congreso que “por please” no aprobaran la clonación humana.

Subtexto:- “Me estoy gastando millones de dólares en una guerra para desaparecer a miles de personas, ¿y ustedes quieres fabricar gente nueva? ¿A qué estamos jugando?”-

Para cuando llegue el primer clon humano a México, pienso que lo hará en un vuelo de American Airlines, ya a la edad de 5 años.

Porque para que manejemos dicha tecnología puede ser que le ronque un rato, y eso, si es que alguien como Carlos Slim decide invertir en este negocito. Y la verdad, qué bueno. Personalmente creo que la forma tradicional de traer niños al mundo es más divertida y sana.

Además sería muy frustrante para mí, que mi esposa me dijera algo asi como:

-”¡No, no hay que hacer el amor, mejor clonamos a mi tío Pancho que está mucho más guapo que tú, y además habla alemán”.- No gracias.

En su tiempo fue un tema polémico. ¿Fabricar personas genéticamente manipuladas?

Estoy de acuerdo que cuando se te muere un perro puedes comprarte otro exactamente igual, o casi igual para aminorar la pena.

Pero si se te muere tu abuelita, ¿vas a conseguir un sustituto de abuelita?:

-”Señor clonador, hágame una ‘agüelita’ idéntica a mi tita, pero mejorada, que ésta nueva tita no suelte flatulencias después de desayunar su cereal”.-

Aunque también hay que considerar que la industria de la clonación podría tener ventajas enormes. Por ejemplo, podría clonarme a mí mismo y pondría a trabajar a mi doble.

Lo explotaría como lo hacen las empresas con sus empleados, le pagaría dos salarios mínimos, sin viáticos, ni aguinaldo, ni días festivos, ni nada de fondo de ahorro para el retiro.

-”¡No te quejes maldito clon; ganas más que cualquier patrullero y tu no te juegas la vida, ni tienes que rifártela entre urbaneros y colectivos”.-

Mientras mi clon se parte el lomo en la computadora inventando estupideces para esta “bitácora online” y soportando a los patrones extorsionistas negreros y demás metiches que siempre lo están “negreando” en el trabajo, yo me la viviría de vacaciones en la playa.

También podríamos clonar a los políticos perfectos.

Imagina a Andrés Manuel López Obrador con la intelectualidad de Octavio Paz, las agallas de Saúl Mendoza, la bondad de la Madre Teresa, y la elocuencia de Enrique Krause.

A Vicente Fox con la creatividad de Gabriel García Márquez, la sensibilidad de “José Luis Borjéz”, la sapiencia de Wiston Churchil, y de paso que toque el piano como Billy Joel.

El secretario de Hacienda podría ser un híbrido entre el Padre Chinchachoma y Chucho el Roto, para que le quite a los ricos y le dé a los pobres.

Así se formaría el gabinete perfecto… ¿no creen?

Cambiando de tema, gracias a todos por pasar a visitar y tomarse la molestia de poner sus comentarios. Como verán he tenido mucha actividad laboral y apenas me da tiempo de escribir líneas y visitar una que otra bitácora, pero cuando tenga un poquito mas de tiempo, prometo visitarlos bien a todos los afectuosos y ajenos.

Un abrazo.



Gracias por leer esta historia. Ahora puedes dejar un comentario (0) o dejar un Trackback.

Información del Post

Esta entrada fue publicada en Julio 25, 2005 bajo la categoría Cosas que solo a mí se me ocurren.

Tags: Sin tags

Puedes seguir las respuestas a esta entrada mediante el Comment Feed. Puedes dejar un comentario, o un trackback.



Historia Anterior: Preguntas sin respuestas. »
Historia Siguiente: Diferentes puntos de vista. »

Leer Mas

Lecturas relacionadas:

  • No related posts


Deja una respuesta

Nota: Los comentarios están permitidos solo por el hecho de que el dueño de este sitio te está brindando esa oportunidad, pero ten en cuenta que cualquier comentario que considere inoportuno podrá ser removido a su discreción y sin previo aviso.