Es mi cumple!.
Los seres humanos tenemos unas costumbres de lo más extrañas, una de ellas, es dar regalos.
Regalos por cumpleaños, aniversarios, en navidad, el 14 de febrero, vaya, situaciones sobran.
Sin embargo regalar algo no es tan sencillo como comprar cualquier baratija (bueno, con excepción de mi abuelita, ella tiene la facilidad de regalar puuuuura porquería), envolverla con mucho cuidado en un papel de colores chillantes que será destrozado, y darlo a quien lo merezca. No, dar regalos va mucho más allá, es casi-casi un arte. y la mayoría somos pésimos para regalar algo, pues por mucho que le pensemos acabamos comprando algo que quien recibe abre con mucha emoción sólo para poner cara de decepción y decir: ah… gracias no te hubieras molestado, eh?? (no, no te hubieras molestado y nos evitamos la incomodidad de la hipocresía).
Claro que si dar regalos es difícil, recibir también lo es. De los peores obsequios que recuerdo figuran una pista de carreras que nunca funcionó (y que nunca me gustó), dos botellas de brandy, un disco de elton john, un oso de peluche, y por supuesto, ropa que no me gusta y que no me pongo (y eso que no tengo demasiada).
En mi familia, y creo que en varias más, durante cierto tiempo (considerable) había una extraña tradición que era inminente y es que si eran regalos para hombres, calcetines. Si eran regalos para mujeres, medias. como todo mundo sabe, no hay nada que haga más feliz a un niño que recibir calcetines como obsequio, sobre todo si son extra-largos, para que se puedan seguir usando cuando el niño crezca (sí, es que somos muuuy pobres y la ropa nos debe durar mínimo 15 años
).
No es que tenga algo en contra de los calcetines, pero si vas a dar un regalo, pues mínimo cinco minutos que le pienses en algo que pudiera gustar, o no?. a menos que quieras dar a notar lo mucho que detestas a la persona festejada, eso ya es otro cuento.
Otro punto a resaltar es que con la tremenda crisis económica que existe (a menos que seas pariente de carlos slim) uno debe reciclar regalos. es muy simple, si te regalaron una mugre en tu cumpleaños, como, no se un libro de Carlos Cuahutémoc Sánchez y sólo lo usaste un par de veces para matar cucharachas, bien puedes reciclarlo, limpiarle las patas que quedaron en las páginas en donde la pobre cucaracha murió y, listo!.
De preferencia no recicles regalos como trajes de baño, ropa interior, cepillos de dientes o cualquier artículo de uso personal, porque generalmente las personas son muy quisquillosas y ese tipo de obsequios son mal vistos.
Un regalo también es una forma muy sutil de enviar un mensaje.
Cremas, perfumes, desodorantes, etc. son signos de que apestas un poquito y que te caería bien pasar por la regadera un poco más seguido. Un libro es una manera decente de resaltar tu ignorancia, un disco quiere decir que ya están hartos de que pongas a palito ortega y a belinda todo el día.
Teléfonos celulares, mascotas más que regalos son responsabilidades que tú mismo evitabas y que alguien tuvo el “detalle” de darte.
Otro mal regalo es dar dinero para que te compres lo que tú quieras. “es que te vemos bien jodido y a ver si así lo disimulas tantito”, o “pues ten para que no digas, porque no se que fregados comprarle a alguien como tu”. un regalo no es una limosna.
En fin, toda esta disertación es a causa de que ya merito va a ser mi cumpleaños y odio la mayoría de los regalos que me dan (que la verdad, se aprecian, por tomarse el tiempo en penasar en mi), pero la mayoría de la gente no tiene ni #”%=)#$”=$&=”?° idea de que regalarme, solo les quiero dar una recomendación… no le piensen mucho, solo denme un abarzo y una llamada de 3 minutos!, eso me hará más que feliz!!!!!.
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Esta entrada fue publicada en Noviembre 12, 2004 bajo la categoría Cosas que solo a mí se me ocurren. Tags:Puedes seguir las respuestas a esta entrada mediante el Comment Feed. Puedes dejar un comentario, o un trackback.
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